En octubre de 2025, Panamá dará un paso histórico en la administración de justicia: entrará en vigencia el nuevo Código de Procedimiento Civil (CPC). Después de más de 40 años gestionando los procesos civiles bajo el mismo esquema, este cambio representa una transformación profunda en la manera de litigar y acceder a la justicia.
Un cambio de paradigma en el proceso civil
La modernización del Proceso Civil ha sido coordinada con una visión clara: superar el modelo escrito y formalista que ha caracterizado al sistema panameño, y dar paso a procesos más dinámicos, transparentes y ágiles, centrados en la oralidad y la inmediación.
Dentro de esta transformación, se destacó la matriz del proceso declarativo ordinario, donde se presentan elementos como:
La estructura del nuevo proceso civil: fases más claras, plazos ajustados y procedimientos simplificados.
Novedades relevantes: incorporación de audiencias orales como espacio central de debate y decisión, mayor uso de medios tecnológicos, y fortalecimiento del rol del juez como director del proceso.
Normas generales sobre las audiencias orales: reglas para la presentación de pruebas, alegatos, interrogatorios y dinámicas que demandan preparación distinta a la que por décadas dominó la práctica forense.
La necesidad de una nueva formación
Este cambio no solo implica la aplicación de nuevas normas. Como lo subraya la coordinación de la reforma, es indispensable que los usuarios de la justicia —abogados, jueces, partes y auxiliares— se formen en el texto del nuevo CPC y en la nueva dinámica procesal.
Más allá del conocimiento técnico, el reto está en el desarrollo de habilidades de litigación oral: saber argumentar frente al juez, manejar el tiempo procesal, formular preguntas estratégicas, presentar objeciones oportunas y comunicar con claridad.
Preparándonos para el futuro
La entrada en vigor del CPC marca el inicio de una etapa de adaptación y aprendizaje, pero también de oportunidad: fortalecer la confianza ciudadana en la justicia y dotar al proceso civil de mayor eficacia.
El reto es colectivo. Se trata de un cambio de paradigma que exige actualización, práctica y una nueva mentalidad para litigar, juzgar y gestionar los procesos.
En LEGALEMET, acompañamos de cerca este proceso de transformación y creemos firmemente que formarse en el nuevo CPC es formarse en el futuro de la justicia civil panameña.






